Qué son y cómo reconocerlos
Los all-season llevan el marcaje M+S (barro y nieve) y, los mejores, el símbolo 3PMSF de la montaña con copo, que certifica un rendimiento mínimo sobre nieve. Ese símbolo es clave si vas a circular por zonas con nevadas.
Su compuesto y dibujo son intermedios: no agarran como un neumático de invierno en nieve dura, pero se desenvuelven mejor que uno de verano con frío.
Ventajas
La principal es la comodidad: un solo juego todo el año, sin cambiarlos en cada temporada y sin necesidad de almacenarlos. Para conductores urbanos y climas templados con inviernos suaves, son una solución práctica.
También evitan el desgaste por uso en frío de los neumáticos de verano y simplifican la vida a quien no quiere gestionar dos juegos de ruedas.
Inconvenientes
En verano, su agarre y frenada en seco o mojado caliente son peores que los de un neumático estival, y en invierno duro no alcanzan a uno de invierno. El desgaste también suele ser más rápido.
En zonas de montaña o con heladas frecuentes, la opción segura sigue siendo cambiar a neumáticos de invierno en temporada fría. Consulta la normativa local sobre ruedas de invierno.