Cuidado y mantenimiento del coche

Neumáticos all-season: pros, contras y cuándo elegirlos

Los neumáticos todo tiempo buscan el equilibrio entre las prestaciones de verano y la tracción invernal.

Son una opción cómoda para climas templados, pero conviene conocer sus límites antes de montarlos.

Qué son y cómo reconocerlos

Los all-season llevan el marcaje M+S (barro y nieve) y, los mejores, el símbolo 3PMSF de la montaña con copo, que certifica un rendimiento mínimo sobre nieve. Ese símbolo es clave si vas a circular por zonas con nevadas.

Su compuesto y dibujo son intermedios: no agarran como un neumático de invierno en nieve dura, pero se desenvuelven mejor que uno de verano con frío.

Ventajas

La principal es la comodidad: un solo juego todo el año, sin cambiarlos en cada temporada y sin necesidad de almacenarlos. Para conductores urbanos y climas templados con inviernos suaves, son una solución práctica.

También evitan el desgaste por uso en frío de los neumáticos de verano y simplifican la vida a quien no quiere gestionar dos juegos de ruedas.

Inconvenientes

En verano, su agarre y frenada en seco o mojado caliente son peores que los de un neumático estival, y en invierno duro no alcanzan a uno de invierno. El desgaste también suele ser más rápido.

En zonas de montaña o con heladas frecuentes, la opción segura sigue siendo cambiar a neumáticos de invierno en temporada fría. Consulta la normativa local sobre ruedas de invierno.

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