Cuidado y mantenimiento del coche

Aparcar en cuesta: técnica, ruedas y freno de mano

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Cómo orientar las ruedas según la pendiente

Aparcando cuesta abajo, gira las ruedas delanteras hacia el bordillo: si el coche se desliza, el neumático choca contra el bordillo y lo detiene. Aparcando cuesta arriba, gíralas en dirección contraria, hacia el centro de la calzada, dejando que el bordillo frene la rueda si el coche retrocede.

Si no hay bordillo, gira las ruedas hacia el arcén en ambos casos: el coche que se mueve saldrá de la calzada en lugar de invadir el carril de circulación.

El freno de mano y la marcha engranada

Aprieta el freno de mano a fondo, con el botón pulsado y soltándolo al final, y engrana una marcha corta: primera si aparcas cuesta arriba y marcha atrás si aparcas cuesta abajo, porque así el motor se opone al movimiento en el sentido de la pendiente. En coches automáticos, usa la posición P y el freno de mano.

Con pendientes muy pronunciadas, un truco extra es girar ligeramente las ruedas y calzar una rueda con una piedra o una cuña, especialmente en coches cargados.

Arrancar en cuesta sin sustos

Para salir, primero pisa el freno de servicio, suelta el freno de mano con el coche sujeto, y combina embrague y acelerador con suavidad antes de soltar el freno. En coches con asistente de arranque en pendiente, el sistema mantiene el freno unos segundos mientras sueltas el pedal: úsalo a tu favor.

Con caja automática, mantén el freno de servicio y acelera progresivamente: la transmisión sujeta el coche mientras sueltas.

Secuencia correcta para aparcar en cuesta

1. Frena el coche

Detén el coche con el freno de servicio hasta quedar totalmente parado.

2. Engrana la marcha correcta

Primera si estás cuesta arriba, marcha atrás si estás cuesta abajo; en automáticos, posición P.

3. Gira las ruedas

Hacia el bordillo cuesta abajo y en dirección contraria cuesta arriba, o hacia el arcén sin bordillo.

4. Aprieta el freno de mano

Tira del freno de mano a fondo y suelta el pedal de freno con cuidado de que el coche no se mueva.

5. Calza una rueda si es necesario

En pendientes muy pronunciadas o con carga, coloca una cuña o piedra bajo una rueda.

6. Comprueba antes de alejarte

Empuja suavemente el coche para confirmar que no se mueve antes de soltarlo del todo.

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