Las posiciones de la palanca
P (Parking) bloquea la transmisión y se usa con el coche parado; R (Reverse) para la marcha atrás; N (Neutral) para remolcado o lavado; D (Drive) para avanzar. Muchas cajas añaden modos S (Sport), L (Low) o levas en el volante.
Para arrancar, pisa el freno, selecciona D o R y suelta el freno: el coche empieza a moverse solo. Olvídate del pedal de embrague, no existe.
Buenas prácticas
Detente por completo antes de cambiar entre D y R, y usa el freno de mano en pendientes para no cargar la transmisión con el peso del coche. En semáforos largos, muchos fabricantes recomiendan mantener D con el freno pisado o pasar a N según el modelo.
Para adelantar con seguridad, pisa el acelerador a fondo: la caja reduce una o dos marchas automáticamente. En bajadas largas, usa los modos de retención en lugar de ir frenando a ratos.
Errores que desgastan la caja
Conducir en N en las bajadas no ahorra combustible y deja la caja sin freno motor. Cambiar de marcha en movimiento o usar el selector como si fuera una manual también acorta su vida.
El mantenimiento existe aunque no lo notes: el cambio del aceite de transmisión tiene su intervalo y conviene respetarlo.
Primeros pasos con una caja automática
Pisa el freno antes de arrancar y de seleccionar marcha; muchas cajas no responden sin él.
Suelta el freno y deja que el coche ruede; acelera de forma progresiva.
Frena, pasa a P y pon el freno de mano; en cuestas, primero el freno de mano y después P.
Si tiene levas o posición M, úsalas en puertos y bajadas para tener más control.
Cada caja tiene particularidades: arranques en frío, remolcado y modos específicos.