Encuentra la fuente
Los olores suelen vivir en la tapicería, las alfombras, el techo y los huecos bajo los asientos: restos de comida, líquidos derramados, humedad o agua estancada en las bandejas de las puertas. También el filtro del habitáculo retiene olores y los expulsa por las rejillas de ventilación, así que si el olor sale al encender el aire, empieza por ahí.
Limpieza en profundidad
Aspira a fondo y limpia la tapicería con un limpiador específico o vapor, alfombras incluidas y los bajos de los asientos. Si hay humedad, sécala bien: el moho es la causa de muchos olores persistentes. El bicarbonato esparcido durante unas horas y aspirado después ayuda a neutralizar olores en tejidos.
Ozono y soluciones definitivas
El tratamiento con ozono oxida las moléculas del olor y llega a rincones inaccesibles: es la opción más eficaz para olores de humo o de moho. El coche debe quedar cerrado durante el tratamiento y airearse después, sin personas ni animales dentro. Si el olor vuelve a los pocos días, la fuente sigue allí: hay que localizar y eliminar la causa.
Plan de ataque contra los olores
Revisa bajo los asientos, las guanteras y los bolsillos de las puertas.
Tapicería, alfombras y el hueco bajo los asientos.
Trata las manchas que huelen: lácteos, zumos y humedad.
Si el olor sale por las rejillas del aire acondicionado.
Deja el coche abierto un día seco y soleado si hay humedad.
Tratamiento con generador de ozono para olores incrustados.