Qué es y qué hace
Es un sellador líquido a base de sílice que al curar forma una capa dura y transparente sobre la pintura. Repela el agua y la suciedad, frena los arañazos finos y protege de los rayos UV y de agentes químicos como los excrementos de aves, pero no evita los impactos de piedras ni los arañazos profundos: para eso están los protectores de pintura.
Cera vs cerámico
La cera dura semanas o pocos meses y se degrada con lavados y sol; el cerámico dura entre uno y cinco años según la calidad del producto y los cuidados. A cambio, la aplicación exige una preparación impecable —lavado, descontaminación y en muchos casos pulido— y unas condiciones de temperatura y humedad controladas, por eso suele hacerse en detallado profesional.
¿Merece la pena en tu caso?
Compensa si cuidas la estética del coche, lo tienes aparcado a la intemperie o lo lavas con frecuencia y quieres que dure brillante con menos esfuerzo. Si solo buscas un brillo puntual, una cera o un sellador sintético es más barato y suficiente. En cualquier caso, el cerámico no sustituye al lavado: el coche se ensucia menos y se lava antes, pero hay que seguir lavándolo.
Aplicación casera en 5 pasos
Con champú neutro, retirando toda la suciedad antes de nada.
Con barro arcilloso para eliminar partículas incrustadas en la pintura.
En sitio cubierto, sin polvo y con la pintura fría.
Con la almohadilla incluida, en paneles pequeños y con movimientos cruzados.
Pulimenta con microfibra y respeta el tiempo de curado antes de mojar.