Por qué es importante y qué hace
El anticongelante circula por el motor y el radiador para mantener la temperatura estable, evitar la corrosión interna y proteger contra heladas. Circular con nivel bajo puede provocar sobrecalentamiento y daños graves en la junta de culata.
Tipos de anticongelante y compatibilidad
Los principales son el convencional (generalmente verde o azul), el orgánico OAT (naranja o rosa) y los híbridos. No son intercambiables: mezclar tipos puede formar depósitos y reducir la protección. Usa siempre el especificado en el manual o el que ya lleva el coche.
Con qué frecuencia revisarlo
Comprueba el nivel en el depósito de expansión al menos una vez al mes y siempre antes de un viaje largo. El líquido debe estar entre las marcas de mínimo y máximo, y conviene sustituirlo según el intervalo del fabricante, normalmente cada 2 a 5 años.
Cómo rellenar el anticongelante con seguridad
Nunca abras el tapón del radiador con el motor caliente: el sistema está presurizado y el líquido puede salir a presión.
Busca el depósito de expansión de plástico translúcido con marcas de mínimo y máximo.
Con el motor frío, el líquido debe quedar entre las dos marcas.
Usa anticongelante del tipo correcto; muchos se venden listos para usar y otros concentrados para diluir al 50 %.
Añade líquido hasta la marca de máximo sin sobrepasar y cierra bien el tapón.
Si baja rápido, hay una fuga: revisa manguitos y radiador o acude al taller.
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